05 diciembre 2006

Génesis

Al principio creé un blog llamado "Ditirambos", escribí un post y ví que era bueno. Pero eso sucedió hace como dos años y el ritmo propio de esta ciudad combinado con mi personalidad exigente e intranquila me hizo olvidar por completo la aventura que me había planteado en esa oportunidad.
Evidentemente no cumplí con el mandato divino de descansar al séptimo día. Me tomé esas largas vacaciones de años, para dejarme seducir de nuevo por estos medios de expresión particulares que se leen de arriba a abajo y que luego hay que remontar de nuevo para poder leer la publicación más reciente, y otra vez mover la lectura al ritmo de la fuerza de gravedad.
Sinceramente el blog en sí mismo, como sujeto, es divertido, como un juego en una escalera, comprometido por su carácter público, reconfortante porque es un objeto virtual catártico que bien podría asemejarse a un diario en el que los tachones y los borrones nunca podrán ser vistos.
En fin, aquí estoy de nuevo en este universo con idioma y ritmo de vida propio -incomprendido por unos, exclusivo para otros- que ha vuelto a atraparme con sus tentáculos bajo la promesa de nunca más dejarme escapar.
Las razones de Autoktonus remiten a varias cosas: A un juego de letras que un día inicié con la palabra "autóctono", la cual vió luz en mi cerebro hace tres meses mientras rumiaba una idea para hacer mi tesis de licenciatura en filosofía (la cual por cierto, no he definido aún). Le añadí una pizca de griego y de latín, le quité el acento tan típico del francés y el español, soñé con indígenas, tucanes, cestas de fibra y casabe... con colores de piel. Entonces mezclé todo y creé.
Esta palabra, "autóctono", un desliz de imágenes en mi misma que en su inicio quiso mostrar lo que es propio de mi región nativa, tomó un nuevo rumbo y un nuevo significado para convertirse en Autoktonus.
Mi novio, un alemán puro con todas las de la ley, de ojos azules, piel muy blanca y cabellos rubios lisos contrasta a plenitud con mi propia imagen. Según lo que el espejo me dicta soy producto de ese sincretismo que dio vida al pueblo latinoamericano. Mis ojos son tan marrones que parecen negros, mi piel es tostada y propia de los indígenas de la zona ecuatorial, pero tengo pecas que seguramente heredé de algún ancestro europeo, mi cabello rizado tiene más que ver con el fenotipo propio de las tierras africanas.
En fin, él y yo, juntos, somos como una valla de Benetton... de esa manera me percaté que somos nuevamente un reencuentro de mundos, repetimos día tras día ese proceso de interdescubrimiento iniciado allá por las épocas de Colón.
De esto se trata Autoktonus (con esa k propia de las palabras de esos dialectos de nuestros indígenas que deberíamos aprender y comprender), de una experiencia de redescubrimiento cultural, de lo que es propio de mi tierra venezolana, de la tierra colombiana de mis padres, de las tierras europeas y africanas de mis ancestros, de mi encuentro con lo que es propio de la tierra de mi amado compañero, Helge, que finalmente resulta siendo todo lo mismo, proveniente del suelo de nuestro planeta, el mismo para todos pero a la vez distinto para cada uno de los seres humanos.
Por los momentos no pondré fotos, y la razón consiste en que simplemente soy una ignorante en esto de los blogs y aún no las sé subir. Cuando descubra ese importante enigma pues integraré gráficas que tengan que ver con Autoktonus, imágenes que finalmente podrán tratar de todo o podrán versar de nada. Lo último que debo destacar es que Autoktonus está vestido de verde con chispas de tonos tierra como un tributo ecológico al planeta en el cual vivimos. Aquí escribo yo, Mónica. Helge aporta ideas mientras me acompaña sentado en otra computadora, seguramente jugando un poco de Ultima Online.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bienvenida a este fascinate mundo de blogwebeo que comienza como un juego y termina en adicción.
Es un gusto para mí ternerte en esta dimensión que no es precisamente desconocida.

Miss Oogie Boogie dijo...

Gracias Marta, tienes tu cuota de responsabilidad en mi nueva caìda dentro de este mundo. Espero te guste! Salud! Mo