Lee más aquí.
Mostrando las entradas con la etiqueta Colombia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Colombia. Mostrar todas las entradas
18 abril 2011
Salchichas del celuloide
Lee más aquí.
28 marzo 2011
Laberinto de sabores
Lee más aquí.
27 marzo 2011
Pagamento a Pachamama
Lee el post completo aquí.
10 noviembre 2010
Tolerancia e integración
Las distintas etnias, y los distintos pueblos que hacen vida en Colombia están representados en estos muros acrílicos penetrables, en los que los niños se dan gusto corriendo tal y como si se tratara de un laberinto. Hermoso y replicable.
09 noviembre 2010
Cosas de China
Hace unos días estuvimos en el Museo del Oro y debo decir que disfruté mucho una pequeña muestra de piezas procedentes del Museo de Shanghai: "Dragones Imperiales de China".
Lo que más me gustó fue la elaborada decoración de cada uno de los objetos expuestos, entre ellos las cerámicas, pinturas y vestuario con minucioso bordado. Unos provenientes de años cercanos, otros de la más inimaginable antigüedad. Hay barro, jade, seda... los materiales deliciosos, los acabados casi perfectos, como si en esas épocas hubieran usado un láser para tallar.
Lástima que no dejan tomar fotos, pero realmente vale la pena visitarlo. Me pregunté cómo una sociedad con un concepto artístico-utilitario tan refinado, avanzado y distintivo de cualquier otro colectivo cultural, deba soportar a un retrógrado sistema comunista (ante el que sucumben los de abajo), pero a la vez capitalista y del más salvaje (que llena las arcas y enfunda los dientes de oro de los de arriba)... en fin, cosas de la paradójica historia.
Ilustro este post con un un par de afiches dispuestos en la sala donde se dictan los talleres en el museo, y un mínimo dragón colgante que, alejado de sus amigos procedentes de Shangai, embellecía los espacios pulcros del recinto, justo donde se exponen las piezas precolombinas.
Creo que estaba hecho de papel y cartón, era tan pequeño y estaba tan lejano, suspendido en el abismo, que mi miopía no me dejó apreciarlo bien. El zoom de mi cámara ayuda y agradezco que sea una extensión de mis sentidos, así ustedes también pueden disfrutar de las extraordinarias pequeñeces de la vida, esas que siempre me encuentro en el camino...



Lo que más me gustó fue la elaborada decoración de cada uno de los objetos expuestos, entre ellos las cerámicas, pinturas y vestuario con minucioso bordado. Unos provenientes de años cercanos, otros de la más inimaginable antigüedad. Hay barro, jade, seda... los materiales deliciosos, los acabados casi perfectos, como si en esas épocas hubieran usado un láser para tallar.
Lástima que no dejan tomar fotos, pero realmente vale la pena visitarlo. Me pregunté cómo una sociedad con un concepto artístico-utilitario tan refinado, avanzado y distintivo de cualquier otro colectivo cultural, deba soportar a un retrógrado sistema comunista (ante el que sucumben los de abajo), pero a la vez capitalista y del más salvaje (que llena las arcas y enfunda los dientes de oro de los de arriba)... en fin, cosas de la paradójica historia.
Ilustro este post con un un par de afiches dispuestos en la sala donde se dictan los talleres en el museo, y un mínimo dragón colgante que, alejado de sus amigos procedentes de Shangai, embellecía los espacios pulcros del recinto, justo donde se exponen las piezas precolombinas.
Creo que estaba hecho de papel y cartón, era tan pequeño y estaba tan lejano, suspendido en el abismo, que mi miopía no me dejó apreciarlo bien. El zoom de mi cámara ayuda y agradezco que sea una extensión de mis sentidos, así ustedes también pueden disfrutar de las extraordinarias pequeñeces de la vida, esas que siempre me encuentro en el camino...
06 noviembre 2010
Compras entre pulgas
He visto varios Mercados de las pulgas aquí en Bogotá. Frente a mi casa en el Parque de los periodistas, ponen uno los domingos, pero sinceramente me parece que está lleno de chécheres inservibles. Sinceramente escogería con pinza lo verdaderamente valioso.
Pero el domingo pasado estuve en el Mercado de pulgas San Alejo, uno que arman en un estacionamiento en la séptima, frente a la Torre Colpatria. Es súper cool desde que entras.
Te recibe una vendedora en su stand de jugos naturales que, a 3.000 pesos colombianos te da la opción de probar tremendo elixir con todo y fragmentos de frutas. Lo demás son objetos antiguos, mucha artesanía y hasta una colorida chiva.
Imagino que un coleccionista se daría gusto paseando por allí. He aquí una pequeña muestra.













Pero el domingo pasado estuve en el Mercado de pulgas San Alejo, uno que arman en un estacionamiento en la séptima, frente a la Torre Colpatria. Es súper cool desde que entras.
Te recibe una vendedora en su stand de jugos naturales que, a 3.000 pesos colombianos te da la opción de probar tremendo elixir con todo y fragmentos de frutas. Lo demás son objetos antiguos, mucha artesanía y hasta una colorida chiva.
Imagino que un coleccionista se daría gusto paseando por allí. He aquí una pequeña muestra.
04 noviembre 2010
La ventana indiscreta VII
A comer dragones
Me gusta que haya tantas cosas en Bogotá para que los niños puedan divertirse aprendiendo.A propósito de la exposición de piezas del Museo de Shangai en el Museo del Oro (que está maravillosa), realizarán un taller para niños de 7 a 10 años en el que harán nada más y nada menos que dragones de mazapán... ¡a mí me encantaría hacerlo!
El taller, que llevará a los chicos a modelar estos animales fantásticos, pintarlos y comérselos, será dirigido por María de la Paz Guzmán y lleva por nombre "Dlagones pala chinos con azúcal". Se dictará en las instalaciones del Museo del Oro y recibirá a un grupo de niños el sábado 6 de noviembre, y a otro grupo el sábado 13 de noviembre.
Las inscripciones son gratis pero el cupo es limitado, deben llamar al museo al teléfono 3432222, opción 5.
*La foto no es mía, sino del Museo del Oro.
01 noviembre 2010
Fiesta calabaza
Mi acercamiento al Halloween no había sido más que ver muchas películas de Tim Burton, y disfrutar las pinatas que mis padres nos organizaban a mi hermano y a mi (cumplimos con dos semanas de diferencia) en la infancia: calabazas y mucho color naranja.
El Halloween este anio nos agarró en Bogotá, un lugar donde parecen volverse locos con tal celebración (además en la misma fecha celebran el día de los ninos): ediciones de caramelos en forma de fantasmas, accesorios para convertirse en un ser distinto, espantapájaros en las puertas de las casas, aranas colgando de los techos, fantasmas ondeando al viento...
Además, era domingo, y eso coincidió con la apertura de la ciclovía en la carrera séptima, así que entre bicicletas y globos nos fuimos a ver cómo los ninos recibían caramelos tras cantar una minitonada... incluso los buhoneros les daban dulces. Eso me encantó.
Disfraces hubo a montón, y un desfile infantil con motivo del bicentenario terminó de llenar la fiesta de color. En la noche cenamos momias (hechas con salchichas, pasta y tiritas de queso), hubo pequenas dosis de caramelos y chocolates, y una buena cepillada con dentrífico sin fluor para, obviamente, evitar la aparición de monstruos horrendos en los dientes de mi hijo...



El Halloween este anio nos agarró en Bogotá, un lugar donde parecen volverse locos con tal celebración (además en la misma fecha celebran el día de los ninos): ediciones de caramelos en forma de fantasmas, accesorios para convertirse en un ser distinto, espantapájaros en las puertas de las casas, aranas colgando de los techos, fantasmas ondeando al viento...
Además, era domingo, y eso coincidió con la apertura de la ciclovía en la carrera séptima, así que entre bicicletas y globos nos fuimos a ver cómo los ninos recibían caramelos tras cantar una minitonada... incluso los buhoneros les daban dulces. Eso me encantó.
Disfraces hubo a montón, y un desfile infantil con motivo del bicentenario terminó de llenar la fiesta de color. En la noche cenamos momias (hechas con salchichas, pasta y tiritas de queso), hubo pequenas dosis de caramelos y chocolates, y una buena cepillada con dentrífico sin fluor para, obviamente, evitar la aparición de monstruos horrendos en los dientes de mi hijo...

25 octubre 2010
23 octubre 2010
21 octubre 2010
La ventana indiscreta IV
También extrano a mi gente y a Venezuela, seguiré luchando por ella, y eso lo saben. Si miro hacia atrás debo recalcar que estoy orgullosa de todo lo hecho, y de lo que no, pues supe aprender las lecciones correspondientes.
Tengo el amor de mis padres, de mi hermano y su esposa, de grandes amigos invaluables regados por el mundo y de muchos conocidos que han sido verdaderamente especiales cuando se cruzaron conmigo.
A todos les estoy agradecida. Especialmente a Dios por este nuevo aniversario de vida que me hace plantearme nuevos retos hacia el futuro, también por regalarme esta preciosa luna que fotografié hoy para la serie indiscreta que capturo desde mi ventana.
18 octubre 2010
La pared mutante
Lo más sabroso es que no son rayas, pintas de esas horrorosas que causan muecas en el alma, sino verdaderas ilustraciones, unas más dulces que otras, pero todas con estilo propio y técnica de esa que no se aprende sino que va en los genes marcada como talento.
Un domingo pasando por allí, capturé a estos artistas con sus sprays haciendo una capa nueva. Me encantó que tienen plena libertad de acción, no hay policías corretéandolos, ni acosadores matraqueando. Comprendí que aquí, por lo menos en esta parte de Bogotá, se considera que el graffiti no es delincuencia, sino una forma de expresión urbana.
Estas ilustraciones ya no están en esa pared. Hay nuevas, hermosas y coloridas, de estética pin-up, indígena o futurista, imagino que producto de otros artistas de paso. Yo, seguiré contenta divirtiéndome con la psicodelia de este muro mutante, escondido entre las elegantes casas coloniales y las construcciones cincuentonas de La Candelaria.
04 octubre 2010
Amor villano
No soy una mujer de marcas. Me verán por ahí con un jean de buhonero, blusa de Pima Cotton, collares hechos por indígenas, zapatos Nine West y cartera Longchamp. Es decir, todo revuelto sin buscar lucir prendas dentro de la misma "categoría de moda"; lo que requiero es que me guste, nada más.Pero obviamente tengo debilidad por algunas firmas, entre ellas dos que nombraré a continuación. ¿Y por qué las nombro? pues porque con la alianza que hicieron, lograron una línea que me trae de cabeza.
Venomous Villians es la nueva travesura de MAC que incluye en su look a unos cuantos villanos de Disney, todos tan atractivos como coloridos. Tengo montones de cosas MAC y además, una de mis grandes pasiones es precisamente seguir a los malos animados... así que esta vez ¡no hay hippie más happy que yo!
Lipgloss, labiales, rubores, sombras y otras cosas más, inspirados en Cruella De Ville, Dr. Facilier, Maléfica y la bruja de Blancanieves, están listos para esas delicadas sesiones de "latonería y pintura" que las chicas sostenemos casi a diario. Todo gracias a estas marcas que me gustan tanto.
Yo, por lo menos, quiero todos los de Maléfica (que me encanta con su bata goajira-dark) y de la madrasta malísima de Blancanieves (a la que, vale acotar, le tenía pánico en mi ninez).
*Se vale este post como deseo de cumple...
29 septiembre 2010
La hora cuarta
*Mi ausencia de estos días se debe a que estuve viajando, tuve visitas internacionales en mi casa y además, estoy buscando la manera de migrar a un dominio propio. Cuando el trabajo esté hecho les dejaré el link.
15 septiembre 2010
La ventana indiscreta (III)
14 septiembre 2010
La cabaña láctea de Hänsel y Gretel
Me encantó La Cabaña de Alpina, aunque ésta no es dulce como la del cuento de los hermanos Grimm, sino más bien láctea.
Está justo al lado de la fábrica, bajo una enorme casa en la que hay una super tienda donde se expende cualquier cosa hecha por esta marca: quesos (parmesano, ahumado, crema, doble crema, etc), leche, yogurt, kumis, dulces... es enorme la cantidad de productos que encuentras.
Nos decidimos por un merengón de melocotón (que está en la foto), unas bandejas de queso aliñado con hierbas y unas cajitas de camembert y brie que estaba deliciosas. Afortunadamente allá el agua potable es gratis...
A pesar del gentío debo confesar que puedes pasarte el día allí sin problemas, hay suficiente jardín como para sentarse en la grama y ver a los niños volar papagayos (cometas), árboles, fuentes, pajaritos, flores, columpios...
También hay quien se atreve a llevarse su carpa para resguardarse de las inesperadas lloviznas que son características de la región. Un plan rico para un día de ocio.
05 septiembre 2010
Bomba aromática
Mi madre pidió una aromática (aquí es el equivalente al té en Venezuela). Todos pensamos que iban a traerle la típica aguita hervida con la bolsita llena de hojas y cosas artificiales que venden en cajitas. Pero nos equivocamos.
La infusión tenía fresa, mora, manzana, yerbabuena (todas frescas) y además, una bolsita de "aromática de panela" para endulzar.
Sencillo, delicioso, barato y bellísimo.
03 septiembre 2010
Rostros originarios
En estos días estuve en una exposición al aire libre, ubicada en plena Plaza de Bolívar justo frente al Palacio de Nariño.
Las fotografías de Antonio Briceño agrupadas bajo el título "Míranos, estamos aquí", denotan pureza y urbanidad, una mezcla entre lo originario y lo actual que me encantó. Miradas, vestuarios, objetos cotidianos, todo expuesto sobre una tela sostenida por amigos de los fotografiados.
Quienes me conocen saben cuánto me interesa el tema indígena, de hecho el nombre de este blog también los recuerda con respeto, por eso me encanta encontrarme con estas sorpresas en la calle. Son dignas de admirar, disfrutar y replicar.










Las fotografías de Antonio Briceño agrupadas bajo el título "Míranos, estamos aquí", denotan pureza y urbanidad, una mezcla entre lo originario y lo actual que me encantó. Miradas, vestuarios, objetos cotidianos, todo expuesto sobre una tela sostenida por amigos de los fotografiados.
Quienes me conocen saben cuánto me interesa el tema indígena, de hecho el nombre de este blog también los recuerda con respeto, por eso me encanta encontrarme con estas sorpresas en la calle. Son dignas de admirar, disfrutar y replicar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
