Lee más aquí.
Mostrando las entradas con la etiqueta Alemania. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Alemania. Mostrar todas las entradas
18 abril 2011
Salchichas del celuloide
Lee más aquí.
14 julio 2007
Antologia del color


Gerd Leufert resume lo que seria mi nueva familia, nacio en una parte de Alemania que ahora forma parte de Lituania, pero se nacionalizo venezolano luego de unos anos viviendo aqui. Su trabajo fusionaba lo plastico con los grafico en una aventura que no tiene repeticion.Una antologia de su obra pictorica realizada entre 1960 y 1972 se exhibe en la Sala Mendoza, ubicada en la Planta Baja del edifico Eugenio Mendoza Goiticoa, de la Universidad Metropolitana de Caracas. El horario de exposición es de lunes a viernes de 9:00 a.m. a 5:30 p.m., sábados y domingos de 11:00 a.m. a 3:00 p.m. hasta el 23 de septiembre.
Leufert gano el Premio Nacional de Artes Plasticas en 1989 y tuvo mucho que ver con la profesionalizacion del diseno grafico en Venezuela.
Las obras de Leufert que aqui publico hoy y que se exponen en esa muestra tienen nombre venezolanisimos: Uricao, Chichiriviche y Carayaca, respectivamente. Una obra tan autoktonus como Helge y yo.
07 julio 2007
S.O.S. El día de la batalla verde
Hoy es para algunos el día de la suerte, por aquello del 7-7-7. Para mí es el día de la pelea. El día de la batalla contra nosotros mismos, por nuestro futuro y el de nuestros descendientes. Por el futuro de la Tierra, nuestro soporte y alimento.Hoy es el Live Earth, un concierto en ocho ciudades del mundo -entre ellas la Alemania de mi novio-, organizado por Al Gore, que congregará a montones de artistas de todos los estilos musicales en lucha por una causa: concientizar sobre el peligro que corremos mientras dañamos a nuestro planeta, por tanto ponerle pausa al calentamiento global y a la crisis climática general.
Cosas para hacer hoy en autoktonus (y algunas para seguirlas practicando):
1. Conectarse a MSN para ver los conciertos en vivo (no me pelo a Lenny Kravitz en Brasil, Roger Waters en U.S.A., Foo Fighters, Metallica, Red Hot Chili Peppers y Kasabian en U.K., a Chris Cornell en Alemania y a Joss Stone en Sudáfrica).
2. Ponerse una franela verde.
3. No gastar más agua y más energía de la que necesite.
4. No botar el aceite por el lavadero, sino en una botella.
5. Separar vidrios, de papel y cartón cuando bote la basura.
6. Usar papel reciclado para escribir.
7. No imprimir más de lo estrictamente necesario.
8. Guardar los papeles de las chucherías en la cartera para botarlos en la papelera de la casa.
9. Leer más sobre el calentamiento global, la matanza de animales y los derechos humanos.
10. Todas las que se me vayan ocurriendo en el camino. Por lo pronto voy a escuchar rock and roll. La música es el idioma universal, ella nos puede unir a todos.
Hoy desde Oceanía hasta América, pasando por Asia, Europa y Africa, por la Tierra y la humanidad.
28 abril 2007
Humor alemán
Los alemanes pueden ser tan incisivos y graciosos como nosotros con la política. Helge finalmente regresó de su viaje (estoy que brinco en un pie) y me pasó esto. El hombre de la foto es el ministro del interior de Alemania, Wolfgang Schäuble, y la frase dice "¿Lo conoces? Sí, el regresó".
17 abril 2007
El fin de Barbie
09 abril 2007
Sin huevos de Pascua
Ayer quise hacer un post especial. Me proponía ilustrar una nota de "felices pascuas" con los huevos que Helge y yo íbamos a pintar como hacen en Alemania.Mi madre nos regaló chocolates y caramelos, recordando la costumbre de casa, de cuando mi hermano y yo éramos niños. En ese entonces nos los escondían en cada una de nuestras habitaciones, ahora mi madre modernizó la tradición e hizo unas bolsitas súper cuchis con lazo y todo. Una belleza.
Pero Helge y yo nos quedamos con las ganas de celebrar como habíamos planeado. Fuimos al supermercado a comprar los huevos y ¿adivinen?... por esas cosas de la V República ¡no había!
Así que Felices Pascuas con foto genérica... pero felices...
05 abril 2007
El pop-star de Alemania
Los alemanes tienes un nuevo "juguete", se llama Knut, tiene cuatro meses de edad y pesa 10 kilos, además es inmaculado como una mota de algodón. Vive en el zoológico de Berlín y espera recibir unas 40.000 visitas diarias durante esta Semana Santa porque los alemanes y turistas están locos por verlo durante las dos horas que lo sacan a jugar.Knut fue rechazado por su mamá, Tosca, una osa polar gigantesca que antes trabajaba en un circo. Fue entonces cuando un cuidador lo adoptó y lo alimentó con tetero y cariño para que los alemanes pudieran sentirse orgullosos de tener a su propio oso polar, aunque sin hielo alrededor.
Por este punto protestaron los "amigos de la ecología", dicen que es preferible sacrificar a Knut antes de que crezca como un humano porque no se le está dando la posibilidad de que se comporte como un oso. Por primera vez no estoy de acuerdo con ellos. Creo que es preferible vivo que muerto, es un ser con derecho a vivir, especialmente si los osos polares están en peligro de extinción (al igual que los hipopótamos y algunas especies de tiburones y rayas que viven en el mar Mediterráneo).
Knut ajeno a esas discusiones está feliz en su nuevo hogar. Está consentidísimo por toda la gente del zoológico y hasta el Ministro del Ambiente alemán decidió apadrinarlo y presentarlo como imagen en la lucha contra el calentamiento global. Knut ya es muy famoso, posó en la portada de Vanity Fair junto a Leonardo Di Caprio y se han hecho canciones en su honor, incluyendo una de la pequeña cantante alemana Kitty de 9 años de edad.
A raíz de todo esto se ha desatado una increíble fiebre en la cual se han vendido centenares de osos de peluche, franelas, mugs y demás perolitos con la imagen de Knut, como dice Helge, el más "cute" del zoológico de Berlín. ¡Yo quiero el mío!
13 febrero 2007
Martes 13 y ¡Feliz cumpleaños!
Helge no quiere que le cante cumpleaños, dice que en Alemania se le canta cumpleaños a los niños nada más. Pero resulta que estamos en Venezuela y aquí se canta "Hay que noche" y "Cumpleaños feliz" aunque a muchos les parezca "casposo".Hoy martes 13 también cumple años mi tía, hace dos días cumplió mi prima... así que ¡feliz cumpleaños a los tres!
Helge tiene entonces hoy un gran pretexto para brindar con cerveza (obviamente, es alemán), comerse la torta que le hizo mi mamá, hablar inglés con sus amigos y dejarse consentir por mí... además (quiera o no) le cantaré "cumpleaños feliz".
Le dije a Helge que el año próximo le voy a hacer una piñata, entonces tuve que explicarle de nuevo que era un muñeco de cartón lleno de colorinches y repleto de juguetes y caramelos, al que había que pegarle muchas veces con un palo para reventarlo (cosas de la violencia infantil). ¡Se echó a reír!
Obviamente para mí los martes 13 son días muy especiales. Helge cumple años hoy y para mí es un día bellísimo, mi tesis de bachiller la defendí un martes 13 y me fue muy bien. Nada que ver con aquello de "ni te cases, ni te embarques, ni de tu casa te apartes", me imagino que en Alemania la superstición gira en torno al viernes 13 y no al martes 13.
Así que hoy es un día feliz en casa. Allá los estresados con sus supersticiones. Yo esta noche comeré torta negra con almendras fileteadas, mientras mi novio bebe cerveza con sus amigos y sopla las coloridas velitas (contra su voluntad). ;-)
18 diciembre 2006
Venezuelan Xmas
"¡Me voy a la playa, no me importa nada! ¡Me voy a la playa, mientras tu trabajas!", así dice una canción de Circo Urbano, un grupo divertido de fusión que refleja mucho de lo que somos los venezolanos en tiempos de fiesta.Hoy Helge y yo partimos hacia las costas aragüeñas, pero nada del ruidoso y alegre Choroní, sólo la divina y silente ruta del cacao, desde Chuao hasta Chuao, pasando por Chuao... el pueblo de mi vida.
Disfrutaremos de la Navidad a la venezolana. Mientras los amigos de Helge están congelándose en Alemania, rodeados de pinos con nieve, nosotros viviremos el sol, la arena, el cacao, el silencio de la bahía y la sonrisa de los pescadores que sinceramente no tienen igual.
Lo mejor del asunto es que no tendremos que ver cocoteros con lucecitas de colores, sino que esta Navidad será toda natural, la montaña, la cascada, el río y la plaza de Chuao, todo perfecto, estaré con mi Helge y a falta de luna llena disfrutaremos de la menguante...
07 diciembre 2006
Bienvenido Nikolaus
Ayer fue un día súper acontecido. Además de haber sido la fecha de nacimiento de Autoktonus y me encuentro, por ello, tan feliz como una mujer recién dada a luz, hubo ciertos acontecimientos que sacudieron mi propia existencia. Entre ellos que, anoche que fui a visitar a mi amiga Marta (del blog El Gusto es Mío, vale la propaganda, es buenísimo), nos movimos dos pasos justo cuando cayó un vidrio de un apartamento y se rompió tras nosotras. No saben cómo valoro la vida ahora, es como un brote de pino en la nieve. Uno no sabe cuándo, sólo basta un instante para morir. Muy temprano Helge me hizo el siguiente comentario "anoche limpié mis zapatos", mi pensamiento enseguida fue el siguiente "??????".... luego añadió mi querido alemán "y no encontré nada en ellos". Mi cerebro buscó en sus archivos rápidamente "Ohh... ¡Insight!, ¡diablos!" y exclamé "¡se me olvidó!". Me reclamé mil veces cómo había podido olvidar que Helge, unas semanas antes me había comentado que la noche del 5 de diciembre comienza la Navidad para los alemanes, "es Nikolaus" había dicho... y yo, distraída, mala novia, lo olvidé. Traté de enmendarme entonces y después de una fugaz investigación en internet, me enteré que el sentido de la celebración consiste en que Nikolaus (San Nicolás para nosotros) y su ayudante, visitan esa noche cada hogar para dejar dulces, manzanas y nueces a los niños que se han portado bien en el año, como garantía de que recibirán sus regalos correspondientes la noche de Navidad. Imaginen entonces lo que pasa con los niños que se han portado mal. Recordé aquello del "carbón y ramas secas" que usan los españoles para el día de Reyes... Me sentí peor.
Entonces salí a mediodía de la oficina como un bólido para comprar mashmellows, dulces y gomitas para contentar a mi querido novio e iniciar el festejo navideño. La apertura y vaciado rápido de la bolsa de mashmellows me dejó completamente satisfecha.
Entonces me di cuenta de otra cosa. Simplemente no recordé la fecha porque no es costumbre venezolana festejar nada el día 5 de diciembre, pero ahora tengo que anexarla a mi propio calendario familiar puesto que planeo vivir con Helge hasta el último de mis días. Así que por primera vez en mi vida, ¡Bienvenido Nikolaus!
05 diciembre 2006
Génesis
Al principio creé un blog llamado "Ditirambos", escribí un post y ví que era bueno. Pero eso sucedió hace como dos años y el ritmo propio de esta ciudad combinado con mi personalidad exigente e intranquila me hizo olvidar por completo la aventura que me había planteado en esa oportunidad.
Evidentemente no cumplí con el mandato divino de descansar al séptimo día. Me tomé esas largas vacaciones de años, para dejarme seducir de nuevo por estos medios de expresión particulares que se leen de arriba a abajo y que luego hay que remontar de nuevo para poder leer la publicación más reciente, y otra vez mover la lectura al ritmo de la fuerza de gravedad.
Sinceramente el blog en sí mismo, como sujeto, es divertido, como un juego en una escalera, comprometido por su carácter público, reconfortante porque es un objeto virtual catártico que bien podría asemejarse a un diario en el que los tachones y los borrones nunca podrán ser vistos.
En fin, aquí estoy de nuevo en este universo con idioma y ritmo de vida propio -incomprendido por unos, exclusivo para otros- que ha vuelto a atraparme con sus tentáculos bajo la promesa de nunca más dejarme escapar.
Las razones de Autoktonus remiten a varias cosas: A un juego de letras que un día inicié con la palabra "autóctono", la cual vió luz en mi cerebro hace tres meses mientras rumiaba una idea para hacer mi tesis de licenciatura en filosofía (la cual por cierto, no he definido aún). Le añadí una pizca de griego y de latín, le quité el acento tan típico del francés y el español, soñé con indígenas, tucanes, cestas de fibra y casabe... con colores de piel. Entonces mezclé todo y creé.
Esta palabra, "autóctono", un desliz de imágenes en mi misma que en su inicio quiso mostrar lo que es propio de mi región nativa, tomó un nuevo rumbo y un nuevo significado para convertirse en Autoktonus.
Mi novio, un alemán puro con todas las de la ley, de ojos azules, piel muy blanca y cabellos rubios lisos contrasta a plenitud con mi propia imagen. Según lo que el espejo me dicta soy producto de ese sincretismo que dio vida al pueblo latinoamericano. Mis ojos son tan marrones que parecen negros, mi piel es tostada y propia de los indígenas de la zona ecuatorial, pero tengo pecas que seguramente heredé de algún ancestro europeo, mi cabello rizado tiene más que ver con el fenotipo propio de las tierras africanas.
En fin, él y yo, juntos, somos como una valla de Benetton... de esa manera me percaté que somos nuevamente un reencuentro de mundos, repetimos día tras día ese proceso de interdescubrimiento iniciado allá por las épocas de Colón.
De esto se trata Autoktonus (con esa k propia de las palabras de esos dialectos de nuestros indígenas que deberíamos aprender y comprender), de una experiencia de redescubrimiento cultural, de lo que es propio de mi tierra venezolana, de la tierra colombiana de mis padres, de las tierras europeas y africanas de mis ancestros, de mi encuentro con lo que es propio de la tierra de mi amado compañero, Helge, que finalmente resulta siendo todo lo mismo, proveniente del suelo de nuestro planeta, el mismo para todos pero a la vez distinto para cada uno de los seres humanos.
Por los momentos no pondré fotos, y la razón consiste en que simplemente soy una ignorante en esto de los blogs y aún no las sé subir. Cuando descubra ese importante enigma pues integraré gráficas que tengan que ver con Autoktonus, imágenes que finalmente podrán tratar de todo o podrán versar de nada. Lo último que debo destacar es que Autoktonus está vestido de verde con chispas de tonos tierra como un tributo ecológico al planeta en el cual vivimos. Aquí escribo yo, Mónica. Helge aporta ideas mientras me acompaña sentado en otra computadora, seguramente jugando un poco de Ultima Online.
Evidentemente no cumplí con el mandato divino de descansar al séptimo día. Me tomé esas largas vacaciones de años, para dejarme seducir de nuevo por estos medios de expresión particulares que se leen de arriba a abajo y que luego hay que remontar de nuevo para poder leer la publicación más reciente, y otra vez mover la lectura al ritmo de la fuerza de gravedad.
Sinceramente el blog en sí mismo, como sujeto, es divertido, como un juego en una escalera, comprometido por su carácter público, reconfortante porque es un objeto virtual catártico que bien podría asemejarse a un diario en el que los tachones y los borrones nunca podrán ser vistos.
En fin, aquí estoy de nuevo en este universo con idioma y ritmo de vida propio -incomprendido por unos, exclusivo para otros- que ha vuelto a atraparme con sus tentáculos bajo la promesa de nunca más dejarme escapar.
Las razones de Autoktonus remiten a varias cosas: A un juego de letras que un día inicié con la palabra "autóctono", la cual vió luz en mi cerebro hace tres meses mientras rumiaba una idea para hacer mi tesis de licenciatura en filosofía (la cual por cierto, no he definido aún). Le añadí una pizca de griego y de latín, le quité el acento tan típico del francés y el español, soñé con indígenas, tucanes, cestas de fibra y casabe... con colores de piel. Entonces mezclé todo y creé.
Esta palabra, "autóctono", un desliz de imágenes en mi misma que en su inicio quiso mostrar lo que es propio de mi región nativa, tomó un nuevo rumbo y un nuevo significado para convertirse en Autoktonus.
Mi novio, un alemán puro con todas las de la ley, de ojos azules, piel muy blanca y cabellos rubios lisos contrasta a plenitud con mi propia imagen. Según lo que el espejo me dicta soy producto de ese sincretismo que dio vida al pueblo latinoamericano. Mis ojos son tan marrones que parecen negros, mi piel es tostada y propia de los indígenas de la zona ecuatorial, pero tengo pecas que seguramente heredé de algún ancestro europeo, mi cabello rizado tiene más que ver con el fenotipo propio de las tierras africanas.
En fin, él y yo, juntos, somos como una valla de Benetton... de esa manera me percaté que somos nuevamente un reencuentro de mundos, repetimos día tras día ese proceso de interdescubrimiento iniciado allá por las épocas de Colón.
De esto se trata Autoktonus (con esa k propia de las palabras de esos dialectos de nuestros indígenas que deberíamos aprender y comprender), de una experiencia de redescubrimiento cultural, de lo que es propio de mi tierra venezolana, de la tierra colombiana de mis padres, de las tierras europeas y africanas de mis ancestros, de mi encuentro con lo que es propio de la tierra de mi amado compañero, Helge, que finalmente resulta siendo todo lo mismo, proveniente del suelo de nuestro planeta, el mismo para todos pero a la vez distinto para cada uno de los seres humanos.
Por los momentos no pondré fotos, y la razón consiste en que simplemente soy una ignorante en esto de los blogs y aún no las sé subir. Cuando descubra ese importante enigma pues integraré gráficas que tengan que ver con Autoktonus, imágenes que finalmente podrán tratar de todo o podrán versar de nada. Lo último que debo destacar es que Autoktonus está vestido de verde con chispas de tonos tierra como un tributo ecológico al planeta en el cual vivimos. Aquí escribo yo, Mónica. Helge aporta ideas mientras me acompaña sentado en otra computadora, seguramente jugando un poco de Ultima Online.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

